Ibiza es una ciudad cosmopolita llena que anualmente recibe una gran cantidad de turistas provenientes de todas partes del mundo, lo cual se refleja en la increíble diversidad cultural que posee.
El auténtico núcleo de Ibiza se halla en el puerto, que linda con la majestuosa ciudad antigua amurallada de Ibiza, que recibe el nombre de Dalt Vila. Merece la pena extraviarse por sus calles adoquinadas hasta arribar a la zona más alta, donde podrás contemplar una maravillosa vista de todo el puerto y bahía.
Un momento perfecto para visitar Ibiza es en agosto, para el festejo de Santa María y para aprovechar lo mejor del verano en las bellas playas.
La cocina autóctona tiene un como protagonista a la carne de cerdo, de la cual provienen los platos típicos de la zona, como la sobrasada. A la hora de ordenar en un restaurante en Ibiza, no vaciles en probar el variado menú marítimo, que se sirve acompañado con patatas o arroces. Para la sobremesa, se sirven deliciosos licores regionales, junto con quesos de primera calidad con dulce.
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La gastronomía de la ciudad de Ibiza resume de manera exacta la cultura y la historia de la isla. Tierra de frontera, sus especialidades gastronómicas reflejan dicho crisol, a la vez que mantienen elaboraciones de origen ancestral y son síntesis del ingenio isleño ante unos productos preciados.
La cocina tradicional de Ibiza es surtida, mediterránea, especial y rica. Pescados frescos, mariscos, frutas, verduras y hortalizas se usan en unos platos simples, frescos y saludables. La gran variedad de platos pasan desde la tradicional paella al delicioso "frit mallorquín".
En relación a la repostería, es imposible no probar alguno de sus postres como el "flao", las "orelletes" y los “buñuelos”, sin obviar la apetitosa Greixonera, hecha con ensaimadas y leche.